INTERÉS DIRECTO

Definición 

En lo que concierne a la importancia de la legitimación a que nos hemos referido en párrafos anteriores, y que le permite acudir ante la vía jurisdiccional, esta supone la existencia de un interés directo en el proceso. Para comprender mejor que debemos entender por interés directo, nos apoyamos con la definición que nos provee el jurista Carlos Bethancour Jaramillo, en su obra Derecho Procesal Administrativo así:

“no puede ser el simple interés de legalidad que mueve a las partes intervinientes en el contencioso de simple nulidad (acción pública), ni la lesión del derecho subjetivo que legitima la acción del demandante en el contencioso de restablecimiento, ni el interés que el sistema francés exige a los que instauran el contencioso por exceso de poder, en el que se requiere, según lo anota Rivero, solamente que el demandante tenga interés en obtener la anulación sin llegar a ser un simple interés de legalidad. Pero si, que la decisión atacada deba tener una incidencia sobre su situación personal, que se encontrará mejorada si esta decisión desaparece, o sea un interés que se asemeja al exigido en el derecho venezolano, que debe ser personal, legítimo y directo, como lo sostiene Brewer Carias o lo que llama García de Enterria “un interés legitimador”. (BETANCUR JARAMILLO, Carlos. Derecho Procesal Administrativo. Sexta Edición. Primera reimpresión. Señal Editora. Página 388).

Auto  de 27 de marzo de 2017. Proceso: Plena Jurisdicción. Caso: Jean Figali c/ Ministerio de Economía y Finanzas. Magistrado: Abel Augusto Zamorano.

Texto del Fallo